Cuando desde que te levantas sabes que va a ser un mal día tienes que tener el propósito de cambiarlo, de que todo lo que trata de nublar el día se aleje del sol de tu alegría. Que nada, ni tu propio carácter te impida disfrutar de cada momento como único y especial que es, que nada, repito, nada es para siempre, y esos instantes no se repiten jamás, se pueden recrear, pero nunca serán iguales, siempre habrá algo, por muy poco que sea que lo hará completamente diferente, por eso cada día ten una sonrisa en la boca esperando salir espontáneamente, una sonrisa que sea capaz de sorprenderte hasta a ti mismo, una sonrisa que le alegre el día hasta a la mas triste de las personas, así que sonríe y se feliz que es contagioso, de modo que si Tú sonríes y estas feliz vas a ayudar a que los que están a tu alrededor también lo sean.
Como dicen mucho por ahí: "nunca sabes quien se puede enamorar de tu sonrisa", no lo hagas por los demás, hazlo por ti mismo, por tu propia felicidad, porque debes ser Tú el que primero mire por ti mismo, y ya luego vienen los demás, pero siempre primero Tú, de modo que sonríe y se feliz.

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